Llega la primavera y con ella los arreglos de nuestro hogar. Un caso típico que nunca supimos arreglar son las puertas que se caen y comienzan a tocar o rozar abajo en el piso. En muchos casos también ocurre que comienzan a rozar en la parte de arriba.
Estas situaciones se dan por algún movimiento del terreno, por alguna dilatación o contracción de los materiales o por simple desgaste de las bisagras.
Lo más simple sería llamar a nuestro carpintero amigo, ahora también podés llamarnos a nosotros para pedir alguna recomendación de algún carpintero local pero también lo podés hacer vos.
Dos herramientas esenciales que vas a necesitar son un martillo y un cepillo para madera. Estas dos herramientas y tu capacidad van a servir para resolver el problema.
Cepillos de madera hay varios modelos. Si vas a la foto de esta nota, el de más a la derecha ya tiene varios años pero sigue funcionando. El cepillo del medio es más tipo profesional con un bote de hierro y con varios regules. El bote de hierro se le llama al cuerpo del cepillo. En el caso que adquieras uno nuevo o usado vas a encontrar seguramente uno muy parecido al que se ve en la parte izquierda de la imagen. Este tiene un bote de madera y sólo un regule de profundidad con una cuña. Este regule nos va a servir para hacer salir más o menos la cuchilla que va a desbastar la madera. A esta acción se le llama en la jerga darle más o menos fierro. Para comenzar a utilizarlo debes hacer tus pruebas. La forma más fácil de aprender en la vida, en todos los ámbitos es equivocarse, testear y volver a intentar. Entonces, probá con poco fierro y vas incrementando si es necesario.
Martillo podés utilizar cualquiera pero si es de hierro mejor. Lo aclaramos porque existen también los martillos de goma o masas de madera pero en este caso vamos a necesitar como en el que se ve en el fondo de la imagen del lado derecho. Es un martillo que tiene un lado más angosto, como con punta.
El procedimiento es primero distinguir donde está tocando y marcar levemente la zona. Vemos si es mucho o es poco. Si es mucho debemos sacar la puerta y utilizar el cepillo en la zona marcada. Desbastamos lo necesario y luego la colocamos nuevamente en su posición. Probamos y repetimos hasta que deje de tocar. En el caso de que sea poco lo que tenemos que utilizar es el martillo. Con el martillo debemos golpear levemente con el lado en punta y en forma horizontal la bisagra para el lado que queramos que ceda la puerta. Es un golpe leve. Probamos si toca más o menos y vamos jugando con ese regule. Es muy posible que si la bisagra tiene pintura, la misma se salte. Deberemos volver a pintar luego de que la puerta quede correctamente funcionando.
Esperemos que estos pequeños TIPS te sean de ayuda. En cualquier otro caso te invitamos a que te inscribas y que tomes un curso con nosotros. Disponemos de cursos básicos y avanzados, vos decidís a cual asistir. Suscribite a nuestro portal web donde estarán publicadas todas las fechas y opciones de los cursos. Te esperamos!
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